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    <title>Santiago :: Reina Valera Gómez</title>
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    <description>Santiago Descarga el audio del libro de Santiago Santiago 1 Santiago 2 Santiago 3 Santiago 4 Santiago 5</description>
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      <title>Santiago 1</title>
      <link>https://reinavaleragomez.com/59.santiago/01.capitulo-1/docs/index.html</link>
      <pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
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      <description>Stg 1:1 Jacobo, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están esparcidas, salud.&#xA;Stg 1:2 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas pruebas;&#xA;Stg 1:3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.&#xA;Stg 1:4 Mas tenga la paciencia su obra perfecta, para que seáis perfectos y cabales, y que nada os falte.&#xA;Stg 1:5 Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.&#xA;Stg 1:6 Pero pida en fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es llevada por el viento y echada de una parte a otra.&#xA;Stg 1:7 No piense, pues, el tal hombre que recibirá cosa alguna del Señor.&#xA;Stg 1:8 El hombre de doble ánimo, es inconstante en todos sus caminos.&#xA;Stg 1:9 El hermano que es de humilde condición, regocíjese en su exaltación;&#xA;Stg 1:10 mas el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba.&#xA;Stg 1:11 Porque apenas se levanta el sol con ardor, y la hierba se seca, y la flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todos sus caminos.&#xA;Stg 1:12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando hubiere sido probado, recibirá la corona de vida, que el Señor ha prometido a los que le aman.&#xA;Stg 1:13 Cuando uno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado con el mal, ni Él tienta a nadie;&#xA;Stg 1:14 sino que cada uno es tentado cuando de su propia concupiscencia es atraído, y seducido.&#xA;Stg 1:15 Entonces la concupiscencia, cuando ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, engendra muerte.&#xA;Stg 1:16 Amados hermanos míos, no erréis.&#xA;Stg 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.&#xA;Stg 1:18 Él, de su voluntad nos ha engendrado por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.&#xA;Stg 1:19 Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea presto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira;&#xA;Stg 1:20 porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.&#xA;Stg 1:21 Por lo cual, dejad toda inmundicia y superfluidad de malicia, y recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.&#xA;Stg 1:22 Mas sed hacedores de la palabra, y no solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.&#xA;Stg 1:23 Porque si alguno es oidor de la palabra, y no hacedor, este es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.&#xA;Stg 1:24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego se olvida cómo era.&#xA;Stg 1:25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este será bienaventurado en lo que hace.&#xA;Stg 1:26 Si alguno parece ser religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.&#xA;Stg 1:27 La religión pura y sin mácula delante de Dios y Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.</description>
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      <title>Santiago 2</title>
      <link>https://reinavaleragomez.com/59.santiago/02.capitulo-2/docs/index.html</link>
      <pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
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      <description>Stg 2:1 Hermanos míos, no tengáis la fe de nuestro glorioso Señor Jesucristo, en acepción de personas.&#xA;Stg 2:2 Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro, con ropa fina, y también entra un pobre vestido en harapos,&#xA;Stg 2:3 y miráis con agrado al que trae ropa fina, y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y dijeres al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado;&#xA;Stg 2:4 ¿no sois parciales en vosotros mismos, y venís a ser jueces de malos pensamientos?&#xA;Stg 2:5 Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha escogido Dios a los pobres de este mundo, ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?&#xA;Stg 2:6 Pero vosotros habéis menospreciado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y os arrastran a los juzgados?&#xA;Stg 2:7 ¿No blasfeman ellos el buen nombre por el cual sois llamados?&#xA;Stg 2:8 Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis;&#xA;Stg 2:9 pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y sois convictos por la ley como transgresores.&#xA;Stg 2:10 Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.&#xA;Stg 2:11 Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también dijo: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley.&#xA;Stg 2:12 Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad.&#xA;Stg 2:13 Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia se gloría contra el juicio.&#xA;Stg 2:14 Hermanos míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?&#xA;Stg 2:15 Y si el hermano o la hermana están desnudos, y tienen necesidad del alimento de cada día,&#xA;Stg 2:16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos; pero no les da lo que necesitan para el cuerpo, ¿de qué aprovechará?&#xA;Stg 2:17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.&#xA;Stg 2:18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras; muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.&#xA;Stg 2:19 Tú crees que hay un Dios; bien haces; también los demonios creen y tiemblan.&#xA;Stg 2:20 ¿Mas quieres saber, oh hombre vano, que la fe sin obras es muerta?&#xA;Stg 2:21 ¿No fue justificado por las obras, Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?&#xA;Stg 2:22 ¿No ves que la fe actuó con sus obras, y que la fe fue perfeccionada por las obras?&#xA;Stg 2:23 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue imputado por justicia, y fue llamado: Amigo de Dios.&#xA;Stg 2:24 Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.&#xA;Stg 2:25 Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?&#xA;Stg 2:26 Porque como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.</description>
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      <title>Santiago 3</title>
      <link>https://reinavaleragomez.com/59.santiago/03.capitulo-3/docs/index.html</link>
      <pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
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      <description>Stg 3:1 Hermanos míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.&#xA;Stg 3:2 Porque todos ofendemos en muchas cosas. Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.&#xA;Stg 3:3 He aquí nosotros ponemos frenos en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y gobernamos todo su cuerpo.&#xA;Stg 3:4 Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde quiere el que las gobierna.&#xA;Stg 3:5 Así también la lengua es un miembro muy pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, un pequeño fuego, ¡cuán grande bosque enciende!&#xA;Stg 3:6 Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Así es la lengua entre nuestros miembros; contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y es inflamada del infierno.&#xA;Stg 3:7 Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar se doma, y ha sido domada por la naturaleza humana;&#xA;Stg 3:8 pero ningún hombre puede domar la lengua; que es un mal sin freno, llena de veneno mortal.&#xA;Stg 3:9 Con ella bendecimos al Dios y Padre; y con ella maldecimos a los hombres, que son hechos a la semejanza de Dios.&#xA;Stg 3:10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.&#xA;Stg 3:11 ¿Echa alguna fuente por una misma abertura agua dulce y amarga?&#xA;Stg 3:12 Hermanos míos, ¿puede la higuera producir aceitunas; o la vid higos? Así ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.&#xA;Stg 3:13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por buena conducta sus obras en mansedumbre de sabiduría.&#xA;Stg 3:14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni seáis mentirosos contra la verdad.&#xA;Stg 3:15 Esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.&#xA;Stg 3:16 Porque donde hay celos y contención, allí hay confusión y toda obra perversa.&#xA;Stg 3:17 Mas la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, luego pacífica, modesta, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, imparcial y sin hipocresía.&#xA;Stg 3:18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen paz.</description>
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      <title>Santiago 4</title>
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      <pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
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      <description>Stg 4:1 ¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras concupiscencias, las cuales combaten en vuestros miembros?&#xA;Stg 4:2 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar, combatís y guerreáis, y no tenéis porque no pedís.&#xA;Stg 4:3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.&#xA;Stg 4:4 Adúlteros y adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.&#xA;Stg 4:5 ¿Pensáis que la Escritura dice en vano: El espíritu que mora en nosotros, codicia para envidia?&#xA;Stg 4:6 Mas Él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.&#xA;Stg 4:7 Someteos, pues, a Dios. Resistid al diablo, y huirá de vosotros.&#xA;Stg 4:8 Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad vuestras manos; y vosotros de doble ánimo, purificad vuestros corazones.&#xA;Stg 4:9 Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.&#xA;Stg 4:10 Humillaos delante del Señor, y Él os exaltará.&#xA;Stg 4:11 Hermanos, no habléis mal los unos de los otros. El que habla mal de su hermano, y juzga a su hermano, este tal habla mal de la ley, y juzga la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.&#xA;Stg 4:12 Uno es el dador de la ley, que puede salvar y perder, ¿quién eres tú que juzgas a otro?&#xA;Stg 4:13 ¡Vamos ahora! los que decís: Hoy o mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, compraremos y venderemos, y ganaremos;&#xA;Stg 4:14 cuando no sabéis lo que será mañana. Porque, ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.&#xA;Stg 4:15 En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quisiere, y si viviéremos, haremos esto o aquello.&#xA;Stg 4:16 Mas ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala.&#xA;Stg 4:17 Así que, al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.</description>
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      <title>Santiago 5</title>
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      <pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
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      <description>Stg 5:1 ¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por vuestras miserias que os vendrán.&#xA;Stg 5:2 Vuestras riquezas están podridas; y vuestras ropas están comidas de polilla.&#xA;Stg 5:3 Vuestro oro y plata están corroídos, y su óxido testificará contra vosotros, y comerá vuestra carne como fuego. Habéis acumulado tesoro para los días postreros.&#xA;Stg 5:4 He aquí, clama el jornal de los obreros que han segado vuestros campos, el cual por engaño no les ha sido pagado de vosotros; y los clamores de los que habían segado, han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos.&#xA;Stg 5:5 Habéis vivido en placeres sobre la tierra, y habéis sido disolutos; habéis engrosado vuestros corazones como en día de matanza.&#xA;Stg 5:6 Habéis condenado y dado muerte al justo; y él no os resiste.&#xA;Stg 5:7 Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.&#xA;Stg 5:8 Tened paciencia también vosotros; afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.&#xA;Stg 5:9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí el Juez está a la puerta.&#xA;Stg 5:10 Hermanos míos, tomad por ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que han hablado en el nombre del Señor.&#xA;Stg 5:11 He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor; que el Señor es muy misericordioso y compasivo.&#xA;Stg 5:12 Mas por sobre todas las cosas, mis hermanos; no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no, sea no; para que no caigáis en condenación.&#xA;Stg 5:13 ¿Está alguno afligido entre vosotros? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante salmos.&#xA;Stg 5:14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.&#xA;Stg 5:15 Y la oración de fe sanará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.&#xA;Stg 5:16 Confesaos vuestras faltas unos a otros, y orad los unos por los otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.&#xA;Stg 5:17 Elías era un hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.&#xA;Stg 5:18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.&#xA;Stg 5:19 Hermanos, si alguno de vosotros errare de la verdad, y alguno le convirtiere,&#xA;Stg 5:20 sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.</description>
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